-oh dios, estos días he estado un poco torpe- me incline para recoger las cosas que había tirado del buro.
-permítame señorita, yo lo levanto- dijo blanca acercándose hasta donde me encontraba.
-¡augh!- un pequeño vidrio del vaso roto, había cortado mi dedo.
-¡dios mío!, señorita se encuentra bien- blanca se alarmo con lo que me había pasado, pero no era nada tan grave como para que actuara de esa manera.
-no es nada blanca, no te preocupes, solo fue una pequeña cortada- a pesar de lo que me había pasado, mostraba a blanca mi dedo índice con la cortada para que se percatara de que no era nada grave, pero aun así, ella mostraba mucha preocupación. –Voy por el botiquín- …




